sábado, 23 de enero de 2010

La Familia que importante es el Cariño, esto es la Rehabilitacion.


Los familiares del paciente desempeñan un papel fundamental en el proceso de rehabilitación. Uno de los factores más importantes para la recuperación del paciente es la participación y el apoyo de su familia.

Los integrantes de la familia se ven afectados por la discapacidad del paciente y, muchas veces, se convierten en co-asistentes del cuidado del enfermo. Pueden verse sometidos a muchos cambios debido a la discapacidad del paciente. Los miembros de la familia con frecuencia pasan por el mismo período de dolor que el paciente cuando se produce la pérdida de una función. Las lesiones severas, una enfermedad crónica o una discapacidad pueden significar un cambio en los roles de los miembros de la familia.

Por ejemplo, un ama de casa puede tener que volver a trabajar y convertirse en el sostén de la familia como consecuencia de la discapacidad de su marido; un hijo puede tener que ajustar su horario laboral para ayudar en los cuidados de su padre o su madre. Dichos cambios pueden causar estrés y conflictos en la familia. Los cambios en los planes de vida, las cuestiones relativas al cuidado de los hijos y la reinserción en la sociedad pueden ocasionar nuevos problemas para los pacientes y sus familiares.

La aceptación y el apoyo de la familia pueden ayudar al paciente a recuperar la autoestima y a mejorar la imagen de sí mismo después de la discapacidad. Las actitudes positivas y la reafirmación de los seres queridos a menudo ayudan al paciente a trabajar para restablecerse. La participación, la flexibilidad y la comunicación abierta de los familiares pueden superar muchas barreras asociadas con la discapacidad. Los familiares que infunden esperanzas pueden ayudar al paciente a adaptarse y a confiar más en sus propias capacidades.

La familia es un sistema en la medida que esta constituida por una red de relaciones; es natural, porque responde a necesidades biológicas y psicológica inherentes a la supervivencia humana; y tiene características propias, en cuanto no hay ninguna otra instancia social que hasta ahora haya logrado reemplazarla como fuente de satisfacción de las necesidades psicoafectivas tempranas de todo ser humano.

En tanto la motivación por atender a los seres queridos es a menudo grande, la carga física y emocional que soporta el cuidador puede, en ocasiones, resultar agobiante. En primer lugar, hay que considerar qué tantos cuidados se esperan de la familia una vez que el paciente sale del centro de rehabilitación. Por ejemplo, un estudio reciente demostró que hasta el 75 por ciento de la atención en el hogar era brindado por los integrantes de la familia. Esto resultó cierto aún cuando un profesional de la atención de la salud también se encargaba del paciente.

Como consecuencia, los cuidadores experimentan un estrés único. La mayoría de los estudios sostienen que los cuidadores no se sienten capacitados para desempeñar este rol. A menudo se sienten aislados, ansiosos y deprimidos. Mantener una comunicación adecuada con el equipo de atención médica y otros recursos disponibles constituye una preocupación adicional. Este rol requiere de mucho tiempo y puede ser confuso. Los múltiples roles que un cuidador debe ocupar en forma constante incluyen:

* brindar atención física al integrante de la familia que es discapacitado
* contribuir económicamente con los gastos de la casa
* atender a otros integrantes de la familia
* responder a los inevitables altibajos que se presentan durante los cuidados
de rehabilitación

La Terapia familiar en los casos de lesiones cerebrales ya está ofreciéndose en escenarios asistenciales.

Al igual que los pacientes, los cuidadores deben ser educados para enfrentar las demandas del plan de rehabilitación que se fija para el enfermo. En realidad, deben ser incluidos en el desarrollo de este plan.

Si no se brinda esta preparación, es posible que los cuidadores sobreprotejan al familiar enfermo y, sin darse cuenta, impidan el proceso de recuperación.

Los cuidadores no sólo deben ser educados para desempeñar este rol, sino que también necesitan recibir apoyo. Ya sea que se trate de un programa de asesoría o una interacción en equipo que brinde apoyo para resolver problemas, la contención disminuye la soledad y la ansiedad asociadas con la atención de un familiar enfermo.

Los cuidadores deben, además, encontrar tiempo para dedicarse a ellos mismos, lejos del rol que desempeñan al brindar atención. Quizás esta sea la estrategia más importante para sobrellevar la situación, si bien la menos disponible, con la que podrían contar los cuidadores.

Tal como lo sugieren investigaciones recientes, sería muy beneficioso estudiar las necesidades reales de los cuidadores antes de enviar a casa a un familiar enfermo. Por ejemplo, las modificaciones que se necesitan hacer en una casa o la falta de personas que se encarguen de los cuidados son cuestiones cruciales al llevar a cabo un plan de rehabilitación para quienes sufrieron un accidente cerebro vascular o una lesión cerebral traumática.

La importancia del cuidador no puede subestimarse en el lugar que ocupa en una rehabilitación exitosa de sobrevivientes a lesiones. A medida que los cuidadores ganan confianza, ellos y sus seres queridos deberían sentir que las atenciones que brindan son menos estresantes y más gratificantes.

Seguimos en el camino de la Recuperación.....

Un fuerte Abrazo

Ruben Carbo

Retomando mis Actividades en el Blog..


Cuando comencé a crear este blog el 18 de Julio del 2008, mi idea es colocar apuntes que puedan ayudar a personas que hayan sufrido Un Accidente Cerebro Vascular e informaciones que sean de interes a los familiares de los mismos.

Ultimamente he estado ausente del mismo por situaciones personales pero ya he regresado con mas animo para seguir acompañandolos y dando herramientas que ayuden al gran numero de personas que sufren de este problema que actualmente ha estado increcendo.

Si alguien tiene sugerencias o quiere colaborar conmigo, simplemente exponer sus sugerencias conmigo en las direcciones de E-Mail que les adjunto. (rdcarbo@hotmail.com -- rdcarbo@gmail.com )

Un abrazo

Rubén Carbó

miércoles, 17 de septiembre de 2008


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La Musica en el Cuidado de Pacientes con ACV (2da. Parte)

La Música para recuperarse de apoplejía

Un estudio sugiere que la recuperación de un accidente cerebrovascular mejora con dos horas de música diarias

Los pacientes que han sufrido un accidente cerebrovascular mejoran con más rapidez si escuchan música durante dos horas todos los días en las primeras etapas de la recuperación, de acuerdo a un grupo de investigadores finlandeses. Es la primera vez que se observa este efecto en humanos.


Con 'tratamiento musical' los pacientes recuperan mejor la memoria verbal y la atención focalizada que aquellos a los que no se les aplica. También muestran mejor humor y una actitud más positiva que los que no escuchan nada o que escuchan textos grabados. Los investigadores finlandeses aseguran que es la primera vez que se observa este efecto en humanos y creen que puede resultar de gran importancia en la práctica clínica. En concreto, los pacientes escucharon discos de su música favorita, sin exclusión de ningún género.

Hasta ahora se habían observado efectos beneficiosos sobre la recuperación motora, en casos de accidente cerebrovascular, de diferentes tipos de estimulación motora y sensorial, así como de la estimulación eléctrica directa en el cerebro, pero no específicamente de la música. Lo que sí se sabía es que la música es uno de los estímulos más potentes del sistema auditivo, porque es un proceso complejo para el cerebro, al desencadenar una cadena de componentes cognitivos y emocionales cuyo sustrato neuronal es diferente.

Recuperación cognitiva y emocional

Los pacientes que escucharon música manifestaron menos sentimientos de depresión y confusión

«Como resultado de nuestro estudio, sugerimos que escuchar música a diario durante la primera etapa de recuperación de un accidente cerebrovascular suma un elemento valioso al cuidado de los pacientes, especialmente si en esta fase no se pueden aplicar todavía otras formas activas de rehabilitación», ha dicho el psicólogo Teppo Sarkamo, primer autor del artículo que publica la revista científica 'Brain'. «Y lo hace porque proporciona un medio individual, fácil de realizar y barato para facilitar la recuperación cognitiva y emocional».

El estudio se hizo sobre 60 pacientes hospitalizados por apoplejía de la arteria cerebral media, en cualquiera de los dos hemisferios. Se formaron tres grupos: el que escuchaba música dos horas al día, el que escuchaba textos (narraciones, libros o poemas) el mismo tiempo y el grupo control, que no escuchaba nada. La intervención empezó en cuanto los médicos lo permitieron. «Creímos que era importante comenzar la escucha lo antes posible, ya que el cerebro puede sufrir cambios bastante grandes durante las primeras semanas e, incluso, meses de recuperación; y sabemos que estos cambios pueden ser mayores si existen estímulos ambientales», explica Sarkamo.

La mayoría de los pacientes, como resultado de la apoplejía, sufría problemas de movilidad y también de memoria y atención. El cuidado que recibieron fue el habitual en un proceso de rehabilitación. El experimento duró tres meses para cada paciente. «Encontramos que tres meses después del infarto, en los pacientes que escuchaban música, mejoró la memoria verbal un 60%, frente a un 18% en los que escuchaban textos y un 29% en los que no escuchaban nada», dice Sarkamo.

Además, «la atención focalizada, que es la capacidad de controlar y realizar operaciones mentales y elegir entre varias respuestas posibles, mejoró un 17% en los primeros, mientras que los segundos y los terceros no mostraron mejoría alguna», añade el investigador. Estas diferencias se mantuvieron hasta el último control, seis meses después del ictus.

Sensaciones particulares

Otro aspecto llamativo en el estudio clínico es el referido al estado de los pacientes durante el estudio. Los que escucharon música manifestaron menos sentimientos de depresión y confusión respecto a los del grupo de control. Los investigadores están seguros de que la mejora en la recuperación cognitiva se debe directamente a la música. Además, como la mayor parte de la música escuchada (un 63%) era vocal piensan que la combinación de música y voz es el componente esencial de la recuperación.

También señalan que típicamente los pacientes, durante las primeras semanas y los primeros meses, pasaron tres cuartas partes del tiempo en su habitación sin hacer nada, a pesar de que ésta es la etapa en la que más se puede influir en los cambios cerebrales que se están produciendo durante la recuperación. Sin embargo, se trata de un único estudio, por lo que las conclusiones no pueden ser generalizadas sin más, y hay que esperar más estudios para que los terapeutas puedan aplicar este tratamiento como añadido al tratamiento habitual. Advierten, además, que no todos los pacientes serán igual de receptivos a la música, ya que puede haber personas a las que no les guste.

FUNCIONAMIENTO DEL CEREBRO

- Imagen: Patrick Denker -

La arteria cerebral media es la mayor de las arterias cerebrales y suministra sangre a gran parte del lóbulo frontal y la mayor parte de los lóbulos parietal y temporal, así como a los ganglios basales y la sustancia adyacente. Por esta razón, los efectos de un estrechamiento u oclusión de dicha arteria son variados y dependen de si ha resultado afectado el hemisferio derecho o el izquierdo y en qué parte cada uno: se pueden producir problemas motores, sensoriales y cognitivos, como que la información se procese más lentamente, y déficit de atención y de memoria.

El daño en el hemisferio izquierdo a menudo produce problemas de lenguaje (afasia) y con la aritmética, mientras que el daño en el hemisferio derecho causa dificultades en la percepción espacial y la manipulación de objetos en el espacio, así como incapacidad para prestar atención a lo que sucede en el lado izquierdo del cuerpo.

Existen tres mecanismos cerebrales posibles para explicar los efectos beneficiosos de la música en la recuperación de accidentes cerebrovasculares.

  • La música mejora el estado de alerta, la atención y la sensación de bienestar, a través de una parte del sistema nervioso que está implicada en los sentimientos de placer y recompensa, la alerta, la motivación y la memoria.
  • La música estimula directamente la recuperación de las áreas dañadas del cerebro.
  • La música estimula otros mecanismos más generales relacionados con la plasticidad cerebral, que es la capacidad del cerebro de reparar y renovar sus redes neuronales tras el daño.

Terapia contra la Afasia

Aplican con éxito una terapia que facilita a los enfermos con infarto cerebral recobrar el habla

Un equipo de investigadores de la Universidad de Málaga, encabezado por el neurólogo del Hospital Clínico Universitario Marcelo Berthier, ha logrado por primera vez que un grupo de pacientes con afasias crónicas (pérdida parcial o total del habla) derivadas de un accidente cerebro-vascular mejoren tras recibir un nuevo tratamiento farmacológico.

En concreto, los enfermos tomaron un fármaco llamado Donepezilo. Este medicamento tiene una reconocida eficacia en el tratamiento de los problemas cognitivos y lingüísticos provocados por el mal de Alzheimer, explica el doctor Berthier. El trabajo llevado a cabo por los investigadores de Málaga constata que el fármaco también puede resultar muy útil para combatir las afasias.

En el estudio exploratorio participaron once pacientes, que recibieron el medicamento durante veinte semanas. Los enfermos, que sufrían afasias de más de un año de evolución, experimentaron una mejoría de su incapacidad para hablar con normalidad. "El donepezilo fue eficaz en todos los pacientes, y en seis de ellos se observó una mejoría notable", precisa Berthier.

El neurólogo añade que el avance en el dominio del habla que tuvieron los enfermos repercutió positivamente sobre todo en el lenguaje espontáneo, en la comprensión, repetición y denominación de las palabras. Otro factor a tener en cuenta es que no se apreciaron efectos secundarios entre las personas a las que se les administró el fármaco.

"Los resultados logrados son esperanzadores, ya que plantean una nueva posibilidad terapéutica para los individuos afectados por una afasia", comenta Marcelo Berthier. El estudio continúa desarrollándose para profundizar aún más en el tratamiento de la afasia.

El equipo de investigadores, además de por el doctor Berthier, lo componen los logopedas Julián Hinojosa Castillo, del Hospital Marítimo de Torremolinos; María del Carmen Martín Garrido e Inmaculada Fernández Pimentel, ambas del centro de Rehabilitación del Lenguaje de Málaga (CIMPER).

viernes, 12 de septiembre de 2008

La Música en el Cuidado de pacientes con ACV

Los ACV (accidentes cerebro-vasculares) ocurren cuando el flujo de sangre al cerebro se bloquea, lo cual pueden matar tejido cerebral y es uno de los principales causas de muerte y discapacidad permanente.

Dentro de los tratamientos aplicados se incluyen medicamentos, cirugía, atención hospitalaria y rehabilitación, pero la inclusión de la músico terapia podría acelerar la recuperación.

Un reciente estudio publicado por la Oxford University Press revista Brain informes que, cuando un accidente cerebro-vascular en pacientes que han escuchado música un par de horas cada día, mejoraron significativamente su memoria verbal y la atención en comparación con los pacientes que no recibieron la estimulación musical.

Estos resultados respaldan la investigación que apunta cada vez más a los beneficios de la música y la músico-terapia en condiciones que incluyen el autismo, la esquizofrenia y la demencia.

Sin embargo, “esta es la primera vez que la música por sí solo ha demostrado tener un efecto positivo sobre las víctimas de lesiones cerebrales como el ictus” dijo el estudio del autor principal Teppo Sarkamo, un psicólogo cognitivo en la Unidad de Investigación del Cerebro en la Universidad de Helsinki.

El estudio realizado por dos años participaron 60 pacientes cuyas edades promedio de poco menos de 60 años y todos ellos habían sufrido recientemente un derrame cerebral de la arteria cerebral media en el lado izquierdo o derecho del cerebro, que es el tipo más común de ACV.

La mayoría no tenía problemas con la circulación, así como los procesos cognitivos como la memoria y centrando su atención.

“La pronta aplicación de la músico-terapia durante la etapa post-aguda del ACV, es muy importante porque el cerebro pueden sufrir cambios dramáticos durante las primeras semanas o meses de recuperación y sabemos que estos cambios se puede mejorar por la estimulación del medio ambiente.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Factores de Riesgo para un posible ACV.

Se entiende por factores de riesgo aquellas circunstancias o aspectos que aumentan la probabilidad de que ocurra un daño; diremos entonces que los condicionantes que pueden predisponer el cuadro de ACV, se pueden clasificar en:

Factores de riesgos modificables y/o controlables, como son:

1. Consumo de cigarrillos: El fumar duplica el riesgo de ACV. Acelera el endurecimiento de las arterias, incrementa las chances de formación de trombos y aumenta la presión arterial. Lo importante es saber que al dejar de fumar el riesgo de ACV disminuye notoriamente.

2. Consumo de alcohol: Diversos estudios demuestran que beber con moderación (hasta dos copas diarias) puede reducir el riesgo de ACV a casi la mitad. Sin embargo beber más de dos copas por día, puede aumentar el riesgo en tres veces. El alcohol es una droga que puede interactuar negativamente con los medicamentos.

3. Exceso de peso: Indiscutiblemente que representa una sobrecarga para todo el sistema circulatorio, y además conlleva en lo general otros factores de riesgo en su carácter de aditivo como pueden ser hipercolesterolemia, hipertensión arterial y diabetes. La dieta juega un rol muy importante, se recomienda disminuir en ella el consumo de sal, grasas saturadas y colesterol.; si fuera necesario también los hidratos de carbono.

4. Sedentarismo: Es un importante factor de riesgo, la actividad física regular disminuye la posibilidad de ACV, se recomiendan 30 a 40 minutos de actividad aeróbica por lo menos 3 veces a la semana. No sólo reduce el riesgo de ACV, sino también de enfermedades cardiovasculares.

5. Hipertensión arterial: Está relacionada directamente con el ACV, aumenta en cuatro veces el riesgo. Lesiona la pared de los vasos arteriales de forma gradual .Por lo tanto necesita de un control y tratamiento. Hay estudios que demuestran que varias personas que sufrieron un ACV no conocían ser hipertensos.

6. Fibrilación Auricular: Esta arritmia es responsable de producir trombos y con la consecuente posibilidad de oclusiones arteriales. Aumenta también de cuatro a seis veces la posibilidad de producir ACV. Por lo tanto su diagnóstico y tratamiento son de vital importancia, siendo posible su control a través de medicamentos o procedimientos eléctricos como es la cardioversión.

7. Enfermedad cardiaca: Las afecciones de las arterias coronarias, insuficiencia cardiaca, representan también riesgo para ACV. Los ateromas de las arterias pueden desprenderse y migrar al cerebro, ocluyendo finas arterias cerebrales. Y disminuyendo o suprimiendo el flujo sanguíneo normal.

8. Hipercolesterolemia: Los valores de colesterol sérico deben ser conocidos, ya que este factor es indirecto para ACV, pero pone a las personas en alto riesgo de enfermedad coronaria. Cambios en la dieta suelen ser las medidas más fáciles para reducir los niveles altos de colesterol en sangre, con ejercicios físicos. De todas maneras hay medicación para controlar aquellos aumentos de colesterol que no obedecen a la dieta y el ejercicio.

9. Diabetes: Aumenta el riesgo. Esto se puede deber a las alteraciones arterialescirculatorias que ocasiona. Es muy importante mantener las cifras de glicemia de manera controladas.

10. Ataques previos de ACV, conocidos como Crisis Isquemias Transitorias (CIT) Son conocidos como episodios cortos de síntomas de ataque cerebral que usualmente duran pocos minutos y no dejan daño permanente instalado. Más de un tercio de las personas que experimentan CIT regresan a ACV.

Estos factores de riesgo indudablemente pueden ser reducidos con educación a la sociedad, cambios en estilos de vida y con cuidados y tratamiento.

Factores de riesgo no modificables:

1. Edad: Las posibilidades de tener un ACV aumentan con la edad. Dos tercios de todos los ataques cerebrales ocurren en personas mayores de 65 años. Aunque en los últimos años se vio un aumento considerable en la población adulta joven.

2. Género: Los varones tienen ligeramente mayor probabilidad de padecer un ACV que las mujeres.

3. Historia familiar: A pesar que el riesgo verdadero varía, las personas con historia familiar de ataques cerebrales tienen mayor prevalencia para ACV.

Tener uno más factores de riesgo individuales, no controlables, no significa necesariamente ACV, significa que se deberá prestar especial atención al estilo de vida y a los factores de riesgo que se puedan sumar y controlar.

La detección y el manejo de los factores de riesgo para ACV son la mejor manera de disminuir el verdadero riesgo, para lo cual los integrantes del equipo de salud deben mantener una actitud de promoción y prevención.

La Asociación Americana del Corazón hace una pregunta muy interesante cuando trata ese tema: “¿Cuál es su riesgo de tener un ataque cerebral?” Y responde así: “Si yo puedo tener un ACV, usted también puede tenerlo”

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